EL DÍA DEL ALBALo más reciente del Alba, ordenado en dos minutos.
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Joseba, no se puede plantear peor un partido

En su debut en la Hypermotion con el Alba, Etxeberria ha decidido realizar un planteamiento sin novedad en el once inicial, sin reforzar la defensa y arriesgando, prácticamente un suicidio

Joseba Etxeberria atiende a los medios.
Joseba se equivocó totalmente destrozando lo poco bueno que había construido (hecho con IA).
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Etxeberria prometía intensidad desde el minuto uno, y lo que hizo fue sacar a los mismos de todas las semanas que han hecho una "bajada de brazos" en Valladolid en toda regla

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Todos sabemos que, lamentablemente, se puede decir que el Alba está «virtualmente» descendido ya en octubre. Se trata de un equipo muy mal hecho, sobre todo porque la dirección deportiva y el anterior entrenador se empeñaron en no reforzar la defensa y el centro del campo, que era lo que más urgía. Alberto declaraba en su despedida que habían decidido «arriesgar» por invertir más en la parte de arriba, pero eso es lo que nos ha llevado al fracaso.

A todo esto se suma el planteamiento de Joseba Etxeberria, que prometía intensidad desde el minuto uno, y lo que hizo fue sacar a los mismos de todas las semanas que han hecho una «bajada de brazos» en Valladolid en toda regla. Ellos sabrán por qué, si es que han intentado darlo todo y solo tienen fuelle para diez minutos, o bien porque ni ellos mismos creen que esto puede tener salvación.

«Hemos tocado fondo», fue lo que dijo el técnico en rueda de prensa, palabras que había repetido hace un año en Murcia cuando las cosas no le fueron nada bien. Aún así, y con este currículum, Toché decidió que la solución para el Alba era Joseba Etxeberria. Como jugador fue muy top, pero como entrenador…es otra cosa. Ayer la paliza táctica y técnica que le dio Escrivá fue total. Además, es que el técnico del Valladolid dijo en la rueda de prensa previa que ellos no estaban capacidados para presionar arriba y que irían a esperar y a por las segundas jugadas que, junto con el juego parado, son talones de Aquiles del Alba. ¿Es que no fue capaz Joseba de ver ni esta rueda de prensa? ¡Si dijo lo que iban a hacer! Lo lógico, con una defensa tan endeble, sería haber reforzado la retaguardia y salir a ver si caía alguna contra, pero el plan de partido fue muy previsible.

Una plantilla totalmente descompensada

En realidad, todo el juego es un talón de Aquiles si lo pensamos realmente. Tenemos a un portero que no huele ni una, que no tiene ninguna seguridad con los años que lleva en el fútbol profesional, como es Mariño, que no salió en ninguno de los goles sobre todo de balón parado, en otros no pudo hacer nada. Pero es que da muy poca seguridad.

Luego están jugadores que el año pasado dieron un buen nivel pero este año no son nada, como por ejemplo Neva, por el que se puso una buena cantidad de dinero y en Pucela estuvo fuera de sitio, sobrepasado, carente de visión de juego, defensa y absolutamente nada.

Los centrales como Vallejo y especialmente Lluis Llópez, no se entienden, llegan tarde, no se adelantan a un solo balón, son carne de equipo extranjero porque no creo que puedan encontrar incluso lugar en Primera RFEF. Y para colmo, cuando les pasa lo más mínimo, como ha sido la lesión de Fran Gámez (otra más por temas musculares y físicos, y ya no está el antiguo preparador físico), se vienen abajo y empiezan a encajar goles uno tras otro.

Otros son eternas promesas como Pacheco, totalmente carente de físico, lento, superado, viendo cómo remataban a placer a puerta, dejando jugar al rival y sin recuperar el balón. O Víctor Valverde y Alex Rubio, muy verdes para la categoría, y el segundo habiendo costado además mucho dinero que no se va a recuperar porque no es un jugador técnico, lo único que hace es provocar faltas. O San Bartolomé, que también se pagó por él, y sigue teniendo muy poco nivel para la categoría.

Fichajes fracasados o sobrevalorados

Y finalmente están los fichajes sobrevalorados, como han sido Munir, el gran fracaso de Toché porque ni está en forma ni se le espera, y se debió lesionar en el partido ante el Talavera (lo cual ya es el colmo de los colmos). En esa casilla entran los ex del Zaragoza, Rober González, que vino lesionado y es un jugador que se ve que no se va a sacrificar por el colectivo; y también Mario Soberón, que ha recibido mil oportunidades y no le marca un gol al arcoíris. Y también Albarracín, que al menos le pone ganas, pero tampoco es resolutivo.

Capítulo especial supone Ortuño, un apellido de «amodio» para la parroquia albacetense, que es otro de los grandes fracasos porque venía a resolver el problema de repartir juego, y está demostrando ser fiel a lo que le llamaban en el Cádiz: un «nadacampista».

Finaliza en esta categoría el jugador que mejores números tiene (o más bien dicho, estadísticas más avanzadas) y ha sido el más usado como es Corpas, que parece realmente otro jugador al del Eibar, que es incapaz de disparar entre los tres palos, y que su juego extraña a cualquier comentarista de la Hypermotion.

Vale, algo de esto es mala suerte. Agus Medina e Higinio siguen bajísimos de forma tras sus lesiones. Otros importantes como Puertas, Aguado, Javi Moreno, Obeng y un largo etcétera están ko. Los chavales de la cantera cuando han salido han demostrado que siguen siendo del Atlético Albacete, incluso Bernabéu que se supone que es de la primera plantilla, con fallos groseros que han costado goles. Y Tomás Inglés ha pasado totalmente inadvertido.

Ni Toché ni Alberto se esperaban que los fichajes nuevos iban a ser tan carentes de calidad, aunque vinieran desde el peor Zaragoza de la historia que bajó a Primera RFEF. Pero sí se podía esperar que Pepe Sánchez jugase solo un tercio de la liga como en años anteriores, que Vallejo se lesione partido si partido también; o que era preciso reforzar toda la banda izquierda arriba y abajo, así como que no hay centro del campo ninguno porque ni Ortuño ni Pacheco son capaces de hacerlo.

Todo esto se remata echando a Alberto, que realmente cayó en su propia trampa y fue víctima de alguien que le engañó diciendo que este equipo era «mejor que el del año pasado». Pero nada más lejos de la realidad. Todos lo sabemos. No es cuestión de suerte, es que no hay defensa, no se gana ni un rechace por falta de intensidad y no hay un remate eficiente arriba.

Somos el equipo «hazmerreir» de esta temporada, hacemos internacionales a los delanteros rivales y levantamos la moral de cualquier combinado que lo esté pasando mal o tenga dudas.

Hasta ahora con Alberto al menos los partidos habían sido igualados…Quizás sea la última oportunidad de Joseba Etxeberria de demostrar que sí tiene categoría para un banquillo profesional y nos calle la boca a todos, él está convencido a tenor de sus palabras de que seguro que vamos escalar. Queremos creerlo, pero claro, hoy no es el día para ello tras el ridículo de Pucela.

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